Su anhelada fantasía fue volar como su superhéroe preferido, pasar por las nubes y, si era posible, descansar sobre ellas. La tarde era serena, la acompañaba un cielo claro con grandes nubes; nubes hermosas con bordes brillantes que se despalzaban lentamente y, al mismo tiempo, parecían estar cada vez más cerca de la ciudad, como si estuvieran a punto de cubrirla por completo. Así comenzo la búsqueda de su hijo por todo el departamento, después de haber terminado su larga siesta y haberlo llamado hasta el cansancio. Pasó primero por su habitación, pero la consiguió vacía; sólo vio su caja de juguetes abierta, su morral y su camisa de la escuela sobre la cama distendida, y, extrañamente, una sábana rota. Algo no andaba bien, pensó. Tocó la puerta del baño y no respondió, después entró en la cocina, pero tampoco lo encontró. Cuando camino hacia la sala, pretendía salir al pasillo del edificio y comprobar que no se había escapado a jugar con su amiguito como la vez pasada. Sin embargo, algo la detuvo: vio el sofá, color beige, pegado a la pared cerca de la ventana, estaba sucio con marcas de suela de zapatos, de pequeños zapatos; después, observó el juguete del superhéroe preferido de su hijo en el marco de la ventana y, posteriormente, el pedazo de la sábana rota guindada sobre el tendedero. Se acercó y se asomó a la ventana, fijó su mirada en el cielo aún claro y las inmensas nubes que parecían arropar a los edificios cercanos a la residencia, luego, la bajó y la paseó por la extensa y solitaria calle hasta que, finalmente, sus ojos se detuvieron, captaron y registraron la tragedia que se convirtió en su pesadilla. Su anhelada fantasía fue volar como su superhéroe preferido, pasar por las nubes y, si era posible, descansar sobre ellas.
Debería existir una opción que diga "triste" =(.
ResponderEliminarPD: Me gustan las historias cíclicas :)